Paso a paso
Cómo hacer una losa de hormigón: guía paso a paso
Una losa de hormigón parece sencilla, pero su resistencia y su vida útil se deciden antes y después del vertido: en la subbase, en las juntas y, sobre todo, en el curado. Esta guía trata una losa exterior pequeña, como un patio o la base de una caseta.

1. Planifique el tamaño y el espesor
Para un patio, un camino o la base de una caseta, lo habitual son 10 cm de hormigón. Use 12–15 cm donde vayan a circular coches o a apoyarse cargas pesadas, y siga un cálculo estructural para todo lo que soporte un edificio. Prevea una ligera pendiente del 1–2 % hacia fuera de la casa para que el agua escurra.
Introduzca el largo, el ancho y el espesor en la Calculadora de hormigón y obtendrá el volumen con margen de desperdicio, el número de sacos de hormigón seco y el peso aproximado. A partir de unos 0,5 m³, el hormigón premezclado servido en camión hormigonera suele ser más cómodo y uniforme que mezclar a mano.
Seguridad: el cemento fresco es muy alcalino y puede quemar la piel. Use guantes impermeables, manga larga, botas y gafas de protección, y lave las salpicaduras de inmediato.
2. Excave y prepare la subbase
Retire el césped, las raíces y la tierra vegetal blanda. Excave lo suficiente para la subbase y la losa. Extienda 10–15 cm de piedra triturada o grava y compáctela por capas con una placa vibratoria; una base blanda o irregular es la causa principal de las losas agrietadas. La Calculadora de grava calcula la cantidad, incluido el margen por compactación.
Una lámina de polietileno sobre la grava impide que el terreno absorba el agua del hormigón fresco y reduce la humedad por capilaridad bajo las casetas.
3. Monte el encofrado

Construya un marco con tablas rectas, sujeto por estacas clavadas en el suelo por el lado exterior cada 60–90 cm. Ajuste el borde superior de las tablas a la cota final de la losa, pendiente incluida, con un cordel y un nivel. Compruebe que el marco esté a escuadra midiendo las dos diagonales; deben ser iguales.
Aplique con brocha o pulverizador desencofrante en las caras interiores para que las tablas se suelten limpiamente.
4. Coloque el armado
El mallazo o las fibras ayudan a controlar la fisuración. La malla debe quedar en el centro de la losa, no en el suelo, así que apóyela sobre separadores de plástico. Solape los paneles al menos una cuadrícula y mantenga el acero a unos 5 cm de los bordes.
5. Mezcle y vierta
Consulte la previsión: evite las heladas, la lluvia intensa y los días muy calurosos y ventosos. Humedezca ligeramente la subbase si está seca y no hay lámina. Si mezcla a mano o en hormigonera, añada solo el agua que indica el saco; el agua de más facilita la colocación, pero debilita notablemente el hormigón y lo hace más propenso a agrietarse.
Empiece por la esquina más alejada del acceso y vierta el hormigón en el encofrado, un poco por encima del borde superior. Empújelo hacia las esquinas con una pala y golpee suavemente el exterior del encofrado para liberar el aire atrapado.
6. Reglee y fratase

Pase una regla recta sobre el encofrado con un movimiento de vaivén para retirar el sobrante (reglear). Rellene los huecos y repita. Después alise la superficie con una llana de madera (fratás) para hundir los áridos y hacer subir una fina capa de lechada.
Espere a que desaparezca el brillo del agua (agua de exudación) antes del acabado final. Volver a incorporar esa agua a la superficie deja una capa superior débil y polvorienta.
7. Acabe los bordes, las juntas y la superficie
Redondee los bordes con una llana de cantos. Haga las juntas de control con una llana ranuradora, o con sierra en el plazo de un día, a una profundidad de aproximadamente un cuarto del espesor de la losa. Sepárelas unos 2,5–3 m en una losa de 10 cm para que las grietas aparezcan en las juntas y no atravesando la losa.
En losas exteriores, un acabado barrido con escoba da una superficie antideslizante. La llana de acero proporciona una superficie lisa para interiores.
8. Cure el hormigón

El curado consiste en mantener el hormigón húmedo y protegido de temperaturas extremas mientras gana resistencia. Empiece en cuanto pueda cubrir la superficie sin marcarla y manténgalo al menos 7 días. Cubra la losa con plástico, manténgala mojada con arpillera húmeda o un aspersor, o aplique un líquido de curado. No deje que se seque y se vuelva a mojar repetidamente, y protéjala de las heladas.
Retire el encofrado al cabo de 1–2 días. Normalmente se puede caminar sobre ella tras 24–48 horas y circular con coche tras unos 7 días. El hormigón alcanza su resistencia de proyecto en unos 28 días.
Errores frecuentes
- Añadir agua de más para que la mezcla se coloque mejor, lo que debilita el hormigón.
- Construir sobre una base blanda o mal compactada, lo que provoca grietas y asientos.
- Omitir las juntas de control, de modo que la losa se agrieta al azar.
- Hacer el acabado con agua de exudación aún en la superficie, lo que deja una capa polvorienta.
- Saltarse el curado en un día caluroso o ventoso, lo que causa fisuras superficiales y menor resistencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué espesor debe tener una losa de hormigón?
Unos 10 cm para patios, caminos y bases de caseta, y 12–15 cm donde circulen coches. Las losas estructurales requieren el cálculo de un técnico.
¿Cuánto tiempo debe curar el hormigón?
Manténgalo húmedo al menos 7 días. Admite tránsito peatonal ligero tras 1–2 días y alcanza su resistencia de proyecto en unos 28 días.
¿Necesita armado una losa pequeña?
Se recomienda mallazo o fibras porque mantienen las grietas bien cerradas. No sustituyen a una buena base ni a las juntas de control.
¿Se puede hormigonar con frío?
Solo con protección. El hormigón fresco no debe helarse; use mantas aislantes y no vierta si se prevén heladas.
¿Cuánto hormigón necesito?
Multiplique largo × ancho × espesor y añada un 5–10 % por el terreno irregular. La calculadora de hormigón lo hace y además muestra el número de sacos.